Hoy me llego una información muy interesante del uso y abuso de los teléfonos móviles en nuestras vidas y en las vidas de nuestros alumnos, para ello reproduzco aquí algunos de los puntos más llamativos así como una excelente infografía que puedes usar para abrir el tema con tus alumnos.

La intención no es que dejemos de usar nuestros equipos, pero si generar un poco de conciencia de cuando este uso pasa a abuso o causa problemas en nuestras relaciones sociales y emocionales así como para nuestro propio bienestar.

Motorola trabaja con la aplicación SPACE Phone-Life Balance, que propone un programa de 60 días para ayudar a los usuarios de smartphones a ser más conscientes del uso que hacen de sus teléfonos móviles. La aplicación ofrece herramientas como la atenuación de la pantalla, bloqueadores de notificaciones y más. Esta aplicación es especialmente apropiada para los usuarios con comportamientos problemáticos como la “revisión compulsiva”, ya que les ayuda a ser más conscientes de sus hábitos de uso de teléfono móvil y a encontrar el equilibrio adecuado.

 

El estudio revela que muchos usuarios anteponen el uso del teléfono móvil a las relaciones con sus seres queridos. Los resultados más alarmantes se encuentran en las generaciones más jóvenes que han crecido en un mundo digital. Los resultados también revelan que los usuarios admiten la necesidad de alcanzar un equilibrio en ese aspecto y piden ayuda para lograrlo:

  • Importancia del teléfono: 33% de los encuestados da prioridad a su smartphone sobre la interacción con sus seres queridos y el tiempo que pasan con ellos.
  • Factores generacionales: Los trastornos relacionados con los smartphones son más habituales entre las generaciones más jóvenes. El 53% de los encuestados de la Generación Z considera que su smartphone es su mejor amigo.
  • Búsqueda de ayuda: Los usuarios quieren encontrar un equilibrio entre su vida personal y el uso del teléfono móvil. De hecho, el 61% de los encuestados quiere sacar el máximo provecho de su teléfono cuando lo está utilizando y disfrutar al máximo de la vida cuando no lo está utilizando.
  • Separación de su vida personal: 60% afirma que es importante tener una vida propia al margen de sus teléfonos.

 

 

Además identificamos tres grandes comportamientos problemáticos relacionados con los smartphones que afectan nuestras relaciones con los demás y con uno mismo. El estudio muestra que las generaciones más jóvenes son más propensas a adoptar estos comportamientos problemáticos:

  • Revisión compulsiva: 49% reconoce que revisa su teléfono móvil con más frecuencia de la deseada (casi 6 de cada 10 tanto en la Generación Z como en los millennials) y 44% admite que no puede evitar revisar constantemente su smartphone.
  • Tiempo excesivo dedicado al teléfono móvil:35% admite que dedica demasiado tiempo a su smartphone y 44% cree que sería más feliz si usara menos su teléfono.
  • Sobredependencia emocional: 65% admite que siente “pánico” al pensar que han perdido su smartphone (casi 3 de cada 4 en la Generación Z y los Millennials). 29% coincide en que cuando no está utilizando su teléfono, está “pensando en usarlo o pensando en la próxima vez que podré usarlo”.

Con todo esto, queda claro que necesitamos estar más al pendiente de que seamos nosotros quienes controlamos al teléfono y no viceversa.