La construcción del muro fronterizo que prometió en su campaña presidencial Donald Trump no sólo afectaría a los inmigrantes que pretenden ingresar a Estados Unidos, sino a unas 90 especies amenazadas o en peligro de extinción que viven entre ambos países.

A finales de marzo, el Congreso estadunidense dio luz verde a mil 600 millones de dólares para comenzar a levantar el muro, un presupuesto que no cubrirá los 3 mil 180 kilómetros de frontera, pero que a decir de Trump “se puede hacer mucho”.

Pero, las organizaciones ecologistas Sierra Club y el Centro para la Diversidad Biológica de EU realizaron un estudio donde ubicaron a 57 de especies en peligro de extinción.

¿Cuáles son? El jaguar, que se moviliza entre Sonora y Arizona; el ocelote, presente en Sonora, Tamaulipas, Arizona y Texas, así como el lobo gris mexicano, una especie que se recupera por un programa binacional y que se encuentra el norte de nuestro país, en Arizona y Nuevo México.

Las ONG también hablaron de otros ejemplares del casi centenar que ahí habitan, como el berrendo sonorense y el tecolote bajeño.

Por ello, una de las partes que más les preocupa es la zona de San Diego, ya que el sur de California es uno de los lugares biológicamente más diversos del mundo, donde habitan especies que si desaparecieran además estresarían al resto del ambiente.

Se trata de un área cercana a la costa del Océano Pacífico donde la naturaleza es de humedales, arroyos y otros hábitats de vida silvestre poco comunes, fundamentales para especies en peligro de extinción, como la mariposa “quino checkerspot”.

Además, ahí habita la perlita californiana, una especie rara de ave que nada más se encuentra en esa zona, que las viviendas y otros desarrollos comerciales han desalojado de los matorrales de salvia, donde se alimenta con insectos.

Además de los animales oriundos, hay otros de tránsito, como los bisontes que migran del frío cuando llega el invierno a Arizona y Nuevo México, Estados Unidos, que ni siquiera las cercas de alambres de púas no frenan su camino a nuestro país.

Estos animales de media tonelada comienzan su ruta a México desde octubre, cuando empieza a bajar la temperatura y encuentran cobijo en ranchos privados al norte de Chihuahua, como en la Reserva de Janos, ubicada al extremo noroccidental del estado.

El 60 por ciento de la frontera entre ambas naciones es natural, una zona silvestre donde además de las especies en peligro se encuentran unas 800 entre flora y fauna (según el Instituto de Ecología de la UNAM), donde también vive el berrendo, una especie de venado.

De entrada, el mamífero cambió su modo de sobrevivencia y ante la invasión de construcciones urbanas huye de los asentamientos humanos, ya que la caza lo puso en peligro. Un muro le impediría desplazarse para huir de los depredadores de rifle y bala.

La cantidad estimada para la edificación completa de un muro total en toda la frontera sería de 25 mil millones de dólares, cantidad que el Congreso le negó a Trump. Pero, The Washington Post reveló que el magnate está presionando para que se financie con dinero militar.

Por lo pronto, este lunes iniciaron las obras de reemplazo en la valla de 32 kilómetros cerca del cruce fronterizo de Santa Teresa, en el estado de Nuevo México y su límite con nuestro país.

La obra es parte de un candado presupuestal a los 1,600 millones de dólares, ya que 251 millones deben destinarse para renovar la doble verja ya existente entre San Diego (California) y Tijuana (México).

Una bocanada de esperanza

La coalición ecologista que encabezan Sierra Club y el Centro para la Diversidad Biológica apeló en un tribunal estadunidense la construcción, al considerar que la administración de Trump no puede acelerar la obra del muro pues carece de autoridad para suspender leyes medioambientales.

Sin embargo, hay una ley que data de 2006, cuando el también republicano George W. Bush consiguió que se hiciera una pausa en la zona natural de la frontera para ampliar la valla, a cargo del Departamento de Seguridad Nacional.

Estos grupos se muestran positivos a que el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito falle a su favor, debido a que la instancia cuenta con el antecedente de oponerse a decisiones polémica del magnate, como el veto a refugiados y nacionales de países musulmanes.

Por lo pronto, 37 leyes medioambientales al parecer no serán válidas en 22.5 kilómetros cerca de San Diego, en California, así como otros 96.5 kilómetros en la región del valle del Río Bravo, en Texas.