on el reciente triunfo del cineasta Guillermo del Toro en la 90 edición de los premios Óscar 2018, los ojos del mundo están puestos en el cine mexicano y sus directores, pero también en los últimos años el cine fronterizo ha ganado credibilidad y premios.

Cintas como Las Elegidas, Workers, Navajazo y muchas otras han sido distinguidas en los principales festivales del mundo, películas de bajo presupuesto, resultado de una nueva generación de cineastas que están buscando historias que antes no habían sido exploradas por el cine.

Para el cineasta francés Jean-Charles Hue ésto se debe a que en el viejo continente hay un interés por conocer lo que ocurre en México. Y él mismo se ha venido a Tijuana a hacer cine.

“Para los europeos, México es un contraste entre lo más peligroso y la creatividad, dijo Hue y añadió; en París ví Amores perros, me impresionó que fuera un filme mexicano, hasta entonces, no teníamos noticias de lo que se producía, solo Buñuel en los años 1960”.

Luego, en un periódico francés el cineasta leyó un artículo donde se referían a Tijuana como un sitio de gran creación artística lograda con muy pocos recursos económicos, lo que provocó aún más el interés del cineasta por conocer la ciudad.

Era el año 2007, una época difícil para la ciudad fronteriza, pero no era nada nuevo para Hue que había pasado algún tiempo con la comunidad gitana del norte de Francia, los Dorkel, una familia yeniche originaria de los nómadas centreuropeos, donde la violencia estaba a flor de piel.

Viviendo y viajando con ellos realizó el filme The Lord’s Ride, el cuál fué un éxito con la crítica, posteriormente filmó Clan Salvaje, dónde comenzó a jugar más con la ficción y el documental; esa película ganó premios en los festivales de Cannes, Sevilla, Torino y la Premier Jean Vigo.

“Mi abuelo fue gitano pero abandonó ese estilo de vida, a mí me interesaba conocer ésta parte de mi familia, por eso a los 20 años salí a buscarlos y viví con ellos por una década, ahora pienso que era un pretexto, que en realidad quería conocer otras cosas”, dijo Hue.

En Tijuana se adentró al submundo de los olvidados, los invisibles de la zona norte y a la vez se relacionó con los jóvenes cineastas, con quiénes inició una complicidad profesional, uno de ellos es Ricardo Silva, de quién se ha dicho que tiene un lenguaje cinematografico similar.

“Tenemos la misma forma de hacer cine, somos como dos hermanos que trabajan mano a mano, por lo regular realizamos nuestras películas con las mismas personas, hay una comunicación, una amistad, somos como una familia del cine”, dijo Hue.

Entre los reconocimientos de Ricardo Silva se encuentran el Pardo de Oro en el Festival de Cine de Locarno, en Suiza, mejor largometraje en el Milano Film Festival, Sur Docs 2014, entre otros.

Silva dijo que “Tijuana no es una locación para una película nada más, sino que es dónde ocurren las historias, aquí tenemos una visión diferente del resto del país, dónde vivimos otro México y ésto es muy importante para las producciones como la de Jean-Charles Hue.

De éste encuentro con la ciudad Hue realizó Tijuana Tales, un cortometraje que cuenta la historia de prostitutas que a diario luchan con las drogas y la pena de haber perdido a sus hijos.

“Ellas me parecen fantasmas porque su mente ya no está aquí, son personas que se quedan entre la frontera de los vivos y los muertos, eso es lo que me interesa, explorar todas las fronteras, no solo las físicas”, dijo Hue.

En el 2009 realizó su primer largometraje, Carne viva dónde explora la mitología urbana de Tijuana, una combinación de documental y ficción donde los personajes luchan por sobrevivir en un ambiente hostil, en el que solo pueden contar el uno con el otro.

“Me gustan las historias más simbólicas, una representación más universal de lo que somos todos, hablando de lo difícil que es la vida, pero termino con un poco de ficción porque no me gusta decir que las personas se quedan en una vida que no vale, para mí en una buena película el protagonista cambia gradualmente”, comentó Hue.

Actualmente Hue se encuentra en preproducción de Tijuana Bible, la primera película en la que tendrá actores profesionales. Participarán Ed Skrein, Adriana Paz y Luis Alberti, además de actores de teatro tijuanenses y personas comunes.

Se trata de la historia de un estadounidense veterano de la guerra de Irak que decide vivir en Tijuana porque puede rentar frente al mar de manera económica, además de las drogas y el sexo, pero en realidad el trasfondo es otro.

“Algo de su corazón murió en la guerra y no puede regresar a Estados Unidos porque allá es una pobre persona que no vale nada, no tiene dinero, en México puede tener una nueva vida, un nuevo nacimiento”, dijo Hue.

El guión fue escrito por Hue y es el resultado de las propias vivencias que tuvo con la comunidad de Estados Unidos que radica en la frontera. La productora Specola de Ricardo Silva también participa.

“Somos cercanos a las producciones europeas pero también de alguna forma estamos empezando a hacer un cine de frontera, un cine que hable sobre los fenómenos de migración y otros problemas que suceden aquí, actualmente trabajo con Jean-Charles en su próxima película pero también con Carlos Reygadas (mejor director Festival de Cannes 2012) y Amat Escalante (mejor director Festival de Cannes 2013) son proyectos importantes para el 2019”, dijo Silva.

Tijuana Bible se realizará con un presupuesto aproximado de un millón de dólares. Jean-Charles Hue planea presentar la cinta en los principales festivales de cine, incluyendo el de Sundance en el 2019.